El músico y director de orquestas y coros conquistó al público chascomunense con “La música de las ideas”, una propuesta que combinó reflexiones, humor y grandes clásicos, con sorpresas y la participación de artistas locales.
Sergio Feferovich llegó al Teatro Brazzola con “La música de las ideas” y logró cautivar al público con una propuesta que combinó talento, humor, historias y reflexiones, en una función que terminó con dos ovaciones de pie.
Surgido de una charla TEDx, el espectáculo lleva más de 120 funciones en distintos puntos del país y propone descubrir cómo la música atraviesa nuestra vida cotidiana, despierta emociones y nos conecta con recuerdos, ideas y experiencias. Durante aproximadamente una hora y media, Feferovich invitó a los espectadores a participar de una charla interactiva en la que alternó anécdotas, referencias a la historia musical e interpretaciones magistrales de grandes clásicos, siempre con el humor y la cercanía con el público como hilo conductor.
Pero la noche también tuvo momentos inesperados que le dieron un sello especial a la presentación: la participación de artistas locales que se sumaron al escenario y compartieron su talento con el público. Feferovich compartió el escenario y el protagonismo con ellos, en una propuesta que puso en valor la creación y la interpretación musical desde una mirada colectiva. Al mismo tiempo, contribuyó a visibilizar y potenciar el talento local.
La invitación repentina a Ángeles Braseras, para que suba al escenario sorprendió a los espectadores, que la recibieron con entusiasmo y se emocionaron con su interpretación.
La sorpresa también llegó de la mano del Estudio Coral Chascomús, dirigido por Juan Arzuaga. Los integrantes del coro, que estaban ubicados en el fondo de la sala entre el público, comenzaron a cantar y avanzaron hacia el escenario mientras sus voces se desplegaban por todo el teatro. La aparición, que convirtió a los propios espectadores en parte de la escena, dio paso a una presentación coral que continuó sobre el escenario con dos interpretaciones. Un momento que transformó la sala en un espacio compartido, donde la música fue al encuentro del público antes de ocupar el centro de la escena.
Hacia el final del espectáculo, otra sorpresa despertó el cariño del público: el joven Joaquín Lacampagne Amadeo subió al escenario para interpretar en piano una canción de Coldplay. Su actuación fue acompañada por un cálido aplauso, en un momento que reflejó la apertura de la propuesta a nuevas generaciones y a distintas formas de vivir la música.
La conexión entre Feferovich y los espectadores también se hizo sentir cuando, desde el piano, los invitó a cantar juntos “Dale alegría a mi corazón”. Las voces se unieron en una interpretación colectiva que convirtió al público en parte activa del espectáculo y reforzó el espíritu participativo de la noche.
Al finalizar la función, el músico invitó a los presentes a conocer su libro La música de las ideas, en el que profundiza los conceptos y las experiencias que dieron origen al espectáculo y a su charla TEDx. Además, se quedó para firmar ejemplares, conversar y sacarse fotografías con quienes se acercaron a saludarlo.
Entre aplausos, canciones compartidas y encuentros inesperados, la presentación dejó una noche especial en el Teatro Brazzola, de esas en las que la música no sólo se escucha, sino que también invita a pensar, emociona y se comparte.












