¿Sabías que si compostamos y reciclamos correctamente podemos reducir entre un 75% y un 85% de la basura que generamos en nuestros hogares?
Esto significa que, si una persona genera en promedio un kilo de basura al día, al incorporar los hábitos de reciclar y compostar, sus residuos podrían reducirse a apenas 150 gramos diarios.
La primera medida es evitar los envases de un solo uso y elegir productos cuyos envases sean reciclables. En segundo lugar, incorporar el hábito de compostar los residuos orgánicos.
En un hogar promedio, cerca de la mitad de los residuos diarios son restos de comida (cáscaras de frutas y verduras, café o yerba) y desechos de jardín, como hojas y pasto. Al compostarlos, podemos reducir entre un 40% y un 55% del peso total de nuestra basura. Además, evitamos que estos materiales se descompongan de forma anaeróbica en los basurales, donde generan metano, un potente gas de efecto invernadero, y los transformamos en tierra fértil rica en nutrientes.
En cuanto a los residuos inorgánicos, una correcta separación y gestión permite reducir entre un 30% y un 40% más. Se estima que aproximadamente el 75% de los residuos urbanos son reciclables, entre ellos plásticos, cartón, papel, vidrio y metales.
En este punto, es importante recordar que deben separarse limpios y secos y depositarse en los contenedores verde claro. Una correcta separación no solo evita la contaminación, sino que permite que estos materiales vuelvan a la industria y contribuye al trabajo de las cooperativas que sostienen su actividad a partir del reciclaje
Finalmente, si tenés aparatos eléctricos o electrónicos para descartar, en Chascomús existe una iniciativa de ingeniería inversa que recibe, recicla y reutiliza televisores, electrodomésticos, celulares y otros dispositivos en desuso. De esta manera, se evita que estos elementos altamente contaminantes terminen en basurales a cielo abierto y se recuperan materiales y componentes que pueden volver a utilizarse.
No siempre se trata de realizar grandes acciones. A veces, solo es necesario revisar nuestros hábitos de consumo y la forma en que gestionamos nuestros residuos. Pequeños cambios que, aunque hoy parezcan insignificantes, con el paso del tiempo pueden terminar marcando una gran diferencia.



