El crecimiento poblacional es sólo una de las causas que repercute en el funcionamiento del Hospital, pero son muchos los factores que en la actualidad presionan al sistema de salud municipal.
El Hospital Municipal fue proyectado originalmente para atender a una población de alrededor de 25.000 habitantes. Sin embargo, según señalaron los directores Diego Pratt y Guillermo Morón, actualmente debe responder a una población que ronda los 45.000 habitantes.
Sin embargo, el crecimiento poblacional no es el único factor que explica la presión sobre el sistema de salud.
El Hospital no sólo atiende a las personas que necesitan utilizar el sistema público de salud, sino que además brinda cobertura a más de 9.000 afiliados de PAMI. A esto se suma el contexto económico de los últimos años, que llevó a muchas personas a dejar de contar con cobertura privada debido al aumento de las cuotas de las prepagas. De esta manera, una mayor cantidad de vecinos pasó a recurrir al sistema público.
Otro factor determinante fue el cierre de clínicas privadas, que dejó al Hospital Municipal como el único efector de salud con internación de la ciudad y concentró allí una parte importante de la demanda.
Además, el Hospital recibe pacientes de localidades y zonas cercanas, interviene en la atención de accidentes ocurridos en la ruta y debe responder a una población que aumenta durante los fines de semana y temporada de verano. En este sentido los directores del Hospital estimaron que determinados fines de semana la ciudad recibe entre 15 mil y 20 mil visitantes, con lo que la demanda del Hospital aumenta considerablemente.
La presión sobre el Hospital también se manifiesta de manera concreta en algunas especialidades donde la cantidad de profesionales resulta insuficiente para cubrir la demanda. Otorrinolaringología, Neurología, Nefrología, Reumatología y Cardiología son algunas de las especialidades, (que son de difícil cobertura en toda la región), donde existe un único profesional para atender la demanda. Por ejemplo, en Otorrinolaringología se atienden alrededor de 15 pacientes por jornada, una vez por semana, lo que limita la posibilidad de ampliar la cantidad de turnos. Según explicaron Pratt y Morón, el problema no se resuelve simplemente agregando más pacientes a una agenda, ya que aumentar la cantidad de turnos, definitivamente termina afectando la calidad de la atención.
A estas dificultades vinculadas con los recursos humanos se suman las limitaciones de infraestructura y equipamiento. La cantidad de camas disponibles, la disponibilidad de personal y los tiempos necesarios para la esterilización de los quirófanos también condicionan la capacidad de respuesta.
El Hospital cuenta con tres quirófanos, pero no todos pueden utilizarse simultáneamente para cirugías programadas; ya que uno debe permanecer disponible para atender eventuales urgencias y, además, entre una intervención y otra deben contemplarse los tiempos de limpieza y esterilización.
Los CAPS, una pieza clave para mejorar la atención
En este contexto, los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) cumplen un rol fundamental. Los entrevistados destacaron que el fortalecimiento de estos espacios también permitió reducir la cantidad de consultas que llegan al Hospital, en algunas áreas como Pediatría. En este sentido señalaron que las atenciones pediátricas en la guardia pasaron de alrededor de 16.000 en 2022 a unas 10.000 en 2025. Este descenso puede vincularse, en parte, con la disminución de la natalidad, pero fundamentalmente con el mejor funcionamiento y mayor presencia de los CAPS.
Los CAPS funcionan como la puerta de entrada al sistema de salud. Allí se realiza una primera evaluación para determinar si una situación puede resolverse en el propio centro, si requiere una derivación al Hospital o si necesita atención de urgencia; y en este caso, desde el propio CAPS se solicita la intervención de la guardia y una ambulancia.
En estos centros se brinda atención de distintas especialidades y servicios. Allí atienden médicos generalistas y, según cada centro, pediatras, clínicos, obstétras, odontólogos y otros profesionales. Entre los servicios que se ofrecen, se realizan vacunaciones, promoción de la salud y testeos rápidos para la detección temprana de infecciones de transmisión sexual.
Entre las situaciones que pueden resolverse en estos espacios se encuentran el seguimiento de enfermedades crónicas, controles de presión arterial y glucemia, curaciones y heridas simples, cuadros respiratorios leves, dolor de oído, mordeduras de animales, dolores musculares o lumbares, síntomas gripales, diarrea sin signos de alarma, traumatismos menores e infecciones leves de la piel.
De esta manera, los CAPS no sólo permiten descentralizar la atención y evitar consultas innecesarias en la guardia hospitalaria. También acercan atención médica gratuita al barrio y permiten que muchas personas puedan resolver sus consultas sin trasladarse hasta el Hospital.
La importancia de recurrir a la guardia cuando corresponde
La guardia hospitalaria debe reservarse para aquellas situaciones que requieren una atención urgente, como dolor en el pecho, falta de aire, pérdida de conocimiento, dificultades para hablar o pérdida de fuerza, convulsiones, dolor de cabeza intenso y diferente al habitual, sangrados importantes, vómitos persistentes o con sangre, dolor abdominal intenso, imposibilidad para orinar, traumatismos de consideración, accidentes viales, reacciones alérgicas graves, intentos de suicidio o brotes psicóticos, entre otras situaciones.
Cuando una persona llega a la guardia, un enfermero realiza una primera evaluación de sus síntomas para determinar la prioridad de atención. Este procedimiento se denomina triage y permite priorizar la atención de acuerdo con la gravedad de cada caso.
Los pacientes con riesgo de vida o en estado crítico corresponden a la prioridad 1 y reciben atención inmediata. La prioridad 2 comprende cuadros graves, incapacitantes o con posibles complicaciones, mientras que la prioridad 3 corresponde a afecciones leves que no requieren atención urgente y pueden implicar que en muchos casos los pacientes deban aguardar tiempos que superan los 45 minutos de espera.
La utilización adecuada de cada nivel de atención no implica solamente descomprimir la guardia del Hospital. También permite fortalecer un modelo de salud más cercano y preventivo. La atención en los CAPS favorece el seguimiento de los pacientes y la construcción de un vínculo sostenido con los profesionales que trabajan en el barrio. Ese conocimiento de la historia clínica y de las necesidades de cada persona permite abordar los problemas de salud antes de que requieran una atención de mayor complejidad.
En este sentido, los CAPS cumplen un doble rol: acercar el sistema de salud a los vecinos y contribuir a que el Hospital pueda concentrar sus recursos en las situaciones que realmente requieren atención de mayor complejidad.



