Este jueves brindará una Conferencia Manuel Singüenza en Chascomús

Así comienza el Primer Encuentro de Arte y Artesanía “Más allá del objeto”, desde las 15 hs., en el Museo Pampeano

Manuel Sigüenza es artista visual y ceramista, cuya práctica se centra en la cerámica, un lenguaje desde el cual aborda tanto la escultura como la pintura. En este momento se encuentra exponiendo en el reconocido espacio porteño de arte contemporáneo Centro Cultural Recoleta, desde el mes de agosto por ser artista seleccionado en la Convocatoria de Artes Visuales 2026. La curaduría de la muestra es de Javier Villa.

La charla que brindará en Chascomús tratará sobre como la condición material de la cerámica, tanto contemporánea como arqueológica, activa la posibilidad de viajar en el tiempo. Convoca hipótesis, moviliza investigaciones, reorganiza relaciones institucionales y alimenta memorias colectivas, tanto técnicas como simbólicas. Su materia no es solo el barro, sino los relatos que naturalmente irradian por ser una de las manifestaciones artísticas más antiguas y extendidas de nuestra cultura. A diferencia de las nuevas tecnologías y sus caricias digitales, el dedo -dando forma a la tierra- lleva millas de años generando ficción.

Eslabón Leyes es la primera exposición institucional de Manuel Sigüenza (Buenos Aires, 1980), originada a partir de su atracción por una serie de cerámicas encontradas en la década de 1930 sobre el Arroyo Leyes, en la provincia de Santa Fe. Aquel descubrimiento dio lugar a una controversia de casi un siglo: mientras algunas hipótesis atribuyeron las piezas a comunidades afrodescendientes invisibilizadas por la historia oficial, otras sostuvieron que se trataba de un fraude producido por pescadores locales para abastecer el mercado de antigüedades. Lejos de intervenir en el debate historiográfico y sus derivas políticas, Sigüenza encuentra en los restos materiales y narrativos de esta intriga arqueológica una excusa para desplazar la pregunta sobre qué son estos objetos y enfoque en lo que hacen. ¿Cómo una misma pieza puede organizar imaginarios, activar instituciones y sostener relaciones distintas a lo largo del tiempo?

Las cerámicas de Sigüenza dialogan con las tendencias contemporáneas del género desde cierto humor autoconsciente. No buscan reconstruir el legado de Leyes a partir de vínculos morfológicos, recuperaciones técnicas o rituales. Sus piezas funcionan como operadores de ficción. Sin la pretensión de representar esta historia, se incorporan a ella como un nuevo eslabón —si se quiere, un eslabón bastardo— donde la evidencia ya fue metabolizada para convertirse en invención. Este nuevo eslabón emerge de un grupo de seres: cerámicas inéditas que, tan comprometidas como liberadas en este siglo de disputas, no buscan sintonizar con una espiritualidad perdida sino encender la liturgia misma del relato. Aquí, la máscara aparece como un símbolo que ofrece pura ficción; una figura que devela, en su potencial de permutación, la diversidad de sentidos que cada época y comunidad -y, por qué no, cada espectador- podría proyectar sobre un mismo objeto.

Es que las pinturas enmascaradas, las vasijas y las pipas, los relieves o la entidad tridimensional son agentes; cosas que nos hacen hacer cosas. Conservan, latente, la potencia de organizar nuestra imaginación. No abordamos las cerámicas porque necesitamos ser interpretadas. Recurrimos a ellas para paliar esa necesidad insaciable de seguir construyendo relaciones que nos permitan responder, una y otra vez, quiénes somos.

Sobre el artista

Manuel Sigüenza es artista ceramista. Trabaja en esculturas y pinturas principalmente abordadas desde el lenguaje cerámico. Estudió en la Escuela Municipal de Cerámica de la Ciudad de Buenos Aires. Participó del Programa de Artistas de la Universidad Torcuato Di Tella (2014) y de la Beca para artistas del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti - FNA (2012). Se formó también en los talleres de Tulio de Sagastizábal y Silvia Gurfein.

Entre sus exhibiciones se encuentran “Una Clase de cosas” (Tokonoma), “Restauración” (Miranda Bosch), “Interficie” (Studio488/PASTO), “Genealogía” de lo extraño” (CCMHC). Participó en diversas muestras colectivas en Buenos Aires, Nueva York y Leipzig; también en diferentes salones y premios. Obtuvo Becas del Fondo Nacional de las Artes, del Ministerio de Cultura de la Nación y Mecenazgos del GCBA.

Entre los años 2013 y 2015 cofundó y gestionó el espacio Diagonal en la Ciudad de Buenos Aires. Asistió a diferentes residencias como EKWC (Países Bajos), LIA (Leipzig, Alemania) y FAAP (San Pablo, Brasil), ya CURADORA (San José del Rincón, Santa Fé) y CRUDO (Rosario) a través de la Beca Constelaciones de la Red Quincho.