La Municipalidad de Chascomús recuerda la importancia de evitar el derroche y mantener en buenas condiciones las instalaciones domiciliarias, especialmente durante los meses de mayor consumo.
La producción y distribución de agua potable requiere un importante esfuerzo para garantizar que el servicio llegue a los hogares de toda la ciudad. Por este motivo, la Municipalidad de Chascomús remarca la necesidad de adoptar hábitos que permitan reducir el consumo innecesario y preservar la disponibilidad del recurso, especialmente durante los meses de mayor demanda.
El uso racional también representa una actitud solidaria con los demás vecinos, ya que los consumos excesivos pueden provocar una disminución de la presión en la red y afectar el suministro en otros sectores.
En este sentido, se recomienda utilizar el agua potable para aquellas actividades que requieren este recurso, como el consumo humano, la higiene personal y del hogar, el lavado de ropa y utensilios y la elaboración de alimentos.
Entre las acciones cotidianas que permiten reducir el consumo se encuentra cerrar la canilla mientras se lavan los dientes, se enjabonan las manos o se lavan los platos; realizar duchas breves, de alrededor de cinco minutos; y utilizar el lavarropas con cargas completas.
Para el cuidado de jardines y plantas, se aconseja regar temprano por la mañana o al atardecer, cuando la evaporación es menor.
También se recomienda utilizar un balde en lugar de una manguera para lavar vehículos o veredas y evitar el riego de calles y veredas con agua potable. En el caso de las piletas, el uso de lonas y productos adecuados permite conservar el agua durante más tiempo y reducir la necesidad de recambio.
En este marco, la Ordenanza Municipal N° 2167, que regula el consumo responsable del agua potable en el Partido de Chascomús, establece la prohibición de utilizar agua de la red pública para el llenado de piletas domiciliarias.
Esta actividad demanda miles de litros y puede afectar el abastecimiento destinado al consumo y la higiene de los hogares. Para estos casos se recomienda recurrir a fuentes alternativas, como la recolección de agua de lluvia o sistemas de bombeo propios, cuando corresponda.
La detección temprana de pérdidas es otro aspecto fundamental. Una canilla que gotea puede desperdiciar más de 30 litros por día, mientras que las fallas en instalaciones sanitarias o cañerías pueden provocar pérdidas de hasta 3.000 litros diarios.
El mantenimiento de cañerías, canillas, instalaciones sanitarias y caudalímetros permite prevenir estos inconvenientes y obtener una medición precisa del consumo. En la ciudad hay más de 10 mil medidores instalados en domicilios, que contribuyen al registro del gasto de agua corriente y a una administración adecuada del servicio.
La normativa municipal contempla además otras actividades que pueden generar consumos elevados. El Decreto N° 934/04 establece horarios y condiciones para el lavado de frentes mediante equipos de presión, mientras que otras disposiciones locales fijan pautas vinculadas con el uso eficiente del agua y el mantenimiento de las instalaciones domiciliarias.
En el área de Servicios Sanitarios se gestionan conexiones de agua y cloaca, ampliaciones de redes y otros trámites relacionados con el servicio. Además, las consultas y reclamos pueden realizarse de manera gratuita al 147, de lunes a viernes de 7 a 16 horas; mediante el botón 147 disponible en el sitio oficial de la Municipalidad.




