Se emplazó la imagen del obispo beato y se inauguró un mural en avenida Lastra y Alvear. La jornada incluyó además la plantación de un olivo y una misa en la Catedral.
En el marco de las actividades organizadas por el 50° aniversario del asesinato de monseñor Enrique Angelelli y de sus compañeros de misión, se desarrolló este lunes en Chascomús una jornada destinada a recuperar su legado y mantener presente su compromiso con los sectores más vulnerables.
El intendente Javier Gastón participó de las distintas actividades junto al obispo de la Diócesis de Chascomús, monseñor Juan Ignacio Liébana; la presidenta del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, Florencia Saintout; el diputado provincial, José Ignacio Rossi; el secretario de Gobierno municipal, Cipriano Pérez del Cerro; el secretario de Desarrollo Social, Leandro Bordalecou; concejales, integrantes de la comunidad pastoral y vecinos.
A las 16, en la plaza que lleva el nombre del religioso, se realizó el emplazamiento y la bendición de su imagen. En ese mismo lugar se plantó un olivo, elegido como símbolo de la fe y de los valores que Angelelli promovió a través de su tarea pastoral y su cercanía con quienes más lo necesitaban.
Luego, a las 17, en la esquina de avenida Lastra y Alvear, se descubrió y bendijo un mural dedicado a los cuatro integrantes de la comunidad riojana asesinados en 1976. La obra busca expresar, mediante sus imágenes y trazos, la entrega de quienes desarrollaron su labor religiosa y social junto a comunidades atravesadas por situaciones de vulnerabilidad.
Durante la ceremonia, monseñor Liébana destacó el valor de incorporar estas referencias al espacio público como una manera de transmitir su significado a las nuevas generaciones. Tras la bendición del mural, señaló que la iniciativa permite construir una memoria viva e invitó a quienes transiten por el lugar a reflexionar sobre la necesidad de no permanecer indiferentes ante el sufrimiento de los demás.
“Es una alegría que al conmemorar los 50 años del padecimiento de estos cuatro mártires estemos construyendo esta memoria viva, este recordatorio para que todos los que pasen por aquí se inspiren a no ser indiferentes al sufrimiento de sus hermanos como ellos lo hicieron, con la Iglesia representada por sus distintas misiones puestas al servicio de los demás”, expresó.
La jornada concluyó a las 18 con una misa oficiada en la Catedral de Chascomús.
Enrique Angelelli fue obispo de La Rioja y desarrolló una intensa tarea pastoral junto a trabajadores rurales, campesinos y sectores populares. Murió el 4 de agosto de 1976 en un hecho que inicialmente fue presentado como un accidente automovilístico y que posteriormente fue reconocido por la Justicia como un homicidio vinculado con la represión de la última dictadura cívico militar. También fueron asesinados los sacerdotes Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville y el laico Wenceslao Pedernera.
Los cuatro fueron beatificados por el Papa Francisco en abril de 2019, al considerar que fueron asesinados por su compromiso pastoral y su defensa de los sectores más necesitados.











