La basura que tiramos en el espacio público puede complicar el escurrimiento del agua

La disposición incorrecta de residuos, las zanjas obstruidas y las alcantarillas con basura pueden dificultar el drenaje durante las lluvias. Qué medidas ayudan a prevenir anegamientos y cómo solicitar el retiro de residuos voluminosos

Cuando llueve intensamente, el agua necesita encontrar un camino libre para escurrir. Las zanjas, los canales, las alcantarillas y los sumideros cumplen una función central en ese proceso. Sin embargo, la acumulación de basura, restos de poda y otros elementos pueden obstruir esos recorridos y favorecer la acumulación de agua en calles y viviendas.

En Chascomús, la limpieza y el mantenimiento de los desagües forman parte de las tareas preventivas que lleva adelante la Municipalidad, junto con otras intervenciones destinadas a mejorar el funcionamiento de la infraestructura hídrica. La correcta disposición de los residuos también es un factor importante para reducir los riesgos de anegamientos.

Pequeñas acciones que ayudan a prevenir problemas.

Evitar que las bolsas de residuos terminen en zanjas o alcantarillas es una de las medidas más sencillas. Para ello, es importante colocar la basura dentro de los contenedores correspondientes, mantener sus tapas cerradas y no dejar bolsas ni otros elementos en el suelo.

Los restos de poda, las hojas secas y los objetos voluminosos requieren una disposición adecuada. Cuando estos materiales se acumulan en los espacios destinados al escurrimiento del agua, pueden dificultar el drenaje, especialmente durante episodios de precipitaciones abundantes.

En el caso de colchones, heladeras, calefones y otros residuos de gran puerta, los vecinos pueden solicitar su retiro gratuito a través del sistema de Atención al Vecino 147, para coordinar el servicio.

Cómo hacer un reclamo

La Municipalidad dispone del portal 147 Atención al Vecino, disponible las 24 horas, para registrar solicitudes relacionadas con la recolección de residuos, la higiene urbana y otros servicios municipales.

Ante la presencia de residuos acumulados o situaciones que puedan afectar el funcionamiento de zanjas y desagües, realizar el reclamo permite informar el problema y facilitar su seguimiento.

La prevención de los anegamientos requiere tanto el mantenimiento de la infraestructura como la disposición adecuada de los residuos. Aunque estas acciones no eliminan los riesgos asociados a las lluvias intensas, contribuyen a evitar obstrucciones y favorecer el escurrimiento del agua.

Cuidar los espacios públicos también significa entender que lo que se arroja en una calle, una zanja o junto a un contenedor puede tener consecuencias más allá del lugar donde se descarta.