Bajo el lema “Como María que escucha, canta y camina”, la Diócesis de Chascomús invitó a peregrinar junto a su patrona, Nuestra Señora de la Merced, en el marco del inicio de las fiestas en su honor
Con una convocatoria que superó ampliamente el centenar de participantes, el último sábado se llevó a cabo la 9° Peregrinación a Pie alrededor de la Laguna de Chascomús, una manifestación de fe que reunió a fieles de distintas localidades y dio comienzo a las celebraciones en honor a la patrona de esta iglesia particular.
Organizada por la Diócesis de Chascomús, la actividad congregó a peregrinos provenientes de Brandsen, Dolores, General Paz y Chascomús, entre otras ciudades, quienes se unieron bajo el lema “Como María que escucha, canta y camina”. La caminata estuvo también marcada por la oración por la Vida y el anhelo de construir un pueblo libre de adicciones.
La jornada comenzó a las 8 de la mañana con la celebración de la Santa Misa de envío, presidida por Monseñor José María Baliña y concelebrada por el presbítero Pedro Rucinski, párroco del Inmaculado Corazón de María. Finalizada la celebración, los peregrinos emprendieron el esperado recorrido alrededor de la Laguna, acompañando a la Virgen en un renovado camino de encuentro y oración.
La columna partió desde la Iglesia Catedral Nuestra Señora de la Merced, avanzando por calle Mitre en dirección a la Costanera. Desde allí, recorrió el perímetro de la laguna para emprender luego el regreso hacia la Catedral.
A su llegada, los peregrinos fueron recibidos por integrantes del grupo Scout Martín Miguel de Güemes, quienes sostuvieron el manto de la Virgen para cobijar bajo él el emotivo arribo de quienes habían completado el extenso recorrido de 32 km, aproximadamente.
El desplazamiento de la caravana contó con el acompañamiento y apoyo de móviles de los Bomberos Voluntarios de Chascomús, del área de Seguridad Urbana de la Municipalidad de Chascomús y de una ambulancia del Hospital Municipal San Vicente de Paul, garantizando la asistencia en todo su recorrido.
Durante el trayecto, los peregrinos fueron recibidos y alentados por las distintas comunidades parroquiales de la ciudad y por vecinos de Lomas Altas, quienes dispusieron puestos de hidratación y alimentos para reponer energías y continuar el camino.
Uno de los aspectos destacados de esta edición fue la significativa presencia de jóvenes, que aportaron entusiasmo y vitalidad a la peregrinación a través de cantos y momentos de oración. Además, distintas personas compartieron sus testimonios e intenciones, que fueron rezadas comunitariamente.
Como parte de la jornada, se rezó en dos oportunidades el Santo Rosario. El segundo de ellos tuvo lugar bajo la lluvia, que sorprendió a los peregrinos durante las primeras horas de la tarde. La oración estuvo a cargo de jóvenes de la comunidad del Cenáculo, quienes actualmente residen en el Monasterio de Gándara y, además de guiar el rezo, compartieron con los presentes parte de sus vivencias.
Oración por el Papa y por la Argentina
Este año, la celebración adquirió además un significado especial al abrirse a un acontecimiento largamente esperado por la Iglesia argentina. Después de 39 años, el país se prepara para recibir nuevamente al Sucesor de Pedro, el Papa León XIV.
Los peregrinos rezaron por el Santo Padre y por el país, renovando el llamado a reencontrarse con aquello que verdaderamente importa, fortalecer los vínculos fraternos y mantener viva la esperanza.
La jornada concluyó con los corazones colmados por la alegría de haber compartido una experiencia profunda de fe y comunidad. Los peregrinos emprendieron el regreso a sus hogares, llevando consigo la emoción de una nueva peregrinación compartida junto a Nuestra Señora de la Merced.




